Qué papel juega la diabetes en la farmacia

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La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que se consumen. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina. En la diabetes tipo 2, la más común, el cuerpo no produce o no usa la insulina de manera adecuada. Sin suficiente insulina, la glucosa permanece en la sangre. Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas serios.

La farmacia es un punto para la detección precoz de la diabetes con iniciativas de cribado y derivación al médico para que establezca el diagnóstico. Con el tiempo, desde la botica se enseña al diabético en el autocontrol asistido. Se le enseña a hacer su control metabólico de su enfermedad y de otras asociadas, porque, el enfermo es el principal responsable de controlar su proceso y lo que nosotros hacemos es ayudarle en esa tarea. Con este propósito, desde la botica se enseña cómo hacer los controles de glucemia, como utilizar la insulina y otros medicamentos, revisiones oculares, y, en definitiva, intentar retrasar las complicaciones asociadas a la enfermedad.

Recomendaciones que solemos dar a personas diabéticas

  • Aprender a convivir con la diabetes. Es importante conocer qué es la diabetes, los principales cuidados y realizar los cambios necesarios para el buen control.
  • Adaptar la alimentación. La alimentación es una parte fundamental del control de la diabetes y contribuye a retrasar o evitar la aparición de complicaciones. Deben repartirse los alimentos a lo largo del día, entre 3 a 5 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena), evitando comidas con una alta cantidad de hidratos de carbono o bien que sean de absorción rápida, ya que elevan la glucosa de forma considerable.
  • Mantener una hidratación adecuada. Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de deshidratación porque un nivel elevado de glucosa en sangre provoca que los riñones intenten eliminarla en forma de orina. Por esta razón, las personas con diabetes suelen tener más sed cuando se produce una hiperglucemia. El agua debe ser la base de la hidratación de una persona con diabetes.
  • Practicar ejercicio de forma regular. La práctica de ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la diabetes y previene las complicaciones asociadas. El tipo de ejercicio y la intensidad debe adaptarse a la edad y la condición física de cada persona con diabetes.
  • Realizar controles de glucosa con frecuencia y de forma estructurada. Es importante mantener las cifras de glucosa en sangre en el nivel óptimo antes y después de las comidas.
  • Tomar la medicación de forma correcta. La medicación es una parte fundamental, por eso es preciso pactar y seguir las recomendaciones que junto a profesionales sanitarios se prescriban.

En cuanto a la labor asistencial, tanto la población general como los pacientes tienen una buena predisposición a hacer uso de los servicios que ofrece la farmacia comunitaria a un precio asequible. Entre los servicios más valorados están los análisis de azúcar y colesterol o la educación sanitaria y prevención de enfermedades.
Una pega que surge a la hora de establecer la farmacia asistencial como tal es que una parte importante de la población desconoce este tipo de servicios. No son conscientes de lo que la farmacia y el farmacéutico, como profesional sanitario, les pueden ofrecer.

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